El último reporte para Guatemala del Monitor Global de Emprendimiento (GEM 2021-2022) dio a conocer que una gran cantidad de los guatemaltecos que no encuentran un empleo formal decide iniciar un negocio propio.

El emprendimiento en Guatemala muchas veces llega por la necesidad de generar ingresos y por la falta de empleo. Según un reporte de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) Guatemala fue el país con el menor índice de desempleo en América Latina (2.5% en el año 2019), pero con la pandemia del Covid-19 hubo un aumento significativo en la cantidad de personas desempleadas.

El déficit de empleo en Guatemala causó que emprender un negocio se convirtiera en la respuesta principal para generar ingresos de las personas que no encuentran un empleo formal.

El décimo segundo Reporte Nacional de Emprendimiento para Guatemala (2021-2022), realizado por la Universidad Francisco Marroquín, a través del Centro de Emprendimiento Kirzner, indicó que al menos el 70% de los emprendedores guatemaltecos emprenden para sobrevivir debido a la escasez de empleo.

El estudio, que encuestó a 2.860 hogares repartidos en los 22 departamentos del país y a 36 expertos, demostró que actualmente 2,7 millones de guatemaltecos generan ingresos emprendiendo un negocio.

Es así como emprender dejó de ser para las personas una decisión pasajera para generar ingresos y se convirtió en una apuesta para salir adelante y apoyar a sus familias. El 40% reconoció que aportan la mayoría de los ingresos de su hogar.

“Entendemos que el emprendedor es el agente, es el individuo que acciona y se mueve hacia adelante”, mencionó Mónica de Zelaya, Líder del Equipo GEM Guatemala.

Escolaridad de los emprendedores

Cabe destacar que, respecto a la escolaridad de los encuestados, un 43.6% de los que tienen estudios de diversificado completo y un 43.1% de los que tienen estudios universitarios completos tomaron la decisión de emprender. “Esta es una apuesta no únicamente de personas que quizás no tuvieron oportunidades de estudio, sino también una apuesta para generar ingresos para personas con elevados niveles de educación”, señaló David Casasola, Director de Investigación del GEM Guatemala.

“La porción de la población que está involucrada activamente en actividades vinculadas al emprendimiento, que es el 40.9% en Guatemala, representa aproximadamente a 3.9 millones de personas”, señaló Casasola.

“Únicamente República Dominicana supera en presencia de población a Guatemala. Entonces podemos darnos cuenta que, cuando hablamos de emprendimiento, cada vez que avanza el tiempo se extiende hacia más porciones de la población” dijo.

¿Cómo son los emprendimientos?

– Casi cinco de cada diez negocios de los emprendedores guatemaltecos (42.4%) inician con una inversión inicial menor a 5.000 mil quetzales (US$644) y 7 de cada 10 negocios pertenecen al sector económico del consumo.

Los negocios orientados al consumo incluyen ventas al detalle como: panaderías, tiendas de barrio, librerías, ventas de comida, ventas de ropa, y ventas de fruta y verdura.

Cinco de cada diez emprendimientos no generan ningún empleo (48%). Aun así, ocho de cada diez emprendedores establecidos (82.8%) y casi 9 de cada 10 emprendedores tempranos (88%), tienen la esperanza de generar algún empleo adicional en los próximos cinco años.

¿Cuáles son los desafíos para que esos emprendimientos escalen?

“Creemos que los emprendedores en Guatemala tienen el potencial de responder a las necesidades y deseos de las personas que los rodean. Tienen la capacidad de identificar la necesidad y encontrar una forma de llenarla que además se convierta en un negocio interesante para ellos”, explicó Zelaya. También destacó que entre los elementos que limitan la capacidad del emprendedor para aumentar la escala de su negocio destacan:

Se emprende debido a la urgencia de generar ingresos: La urgencia de tener ingresos lleva a los emprendedores a optar por negocios parecidos a los ya existentes (66.8% no considera que sus clientes vean los productos o servicios que ofrecen como novedosos o desconocidos). Esta mentalidad limita el enfoque en el crecimiento del negocio o su perfeccionamiento y hace que el emprendedor se mantenga en una búsqueda permanente de fuentes alternas para generar ingresos.