Elon Musk, el hombre más rico del mundo y dueño de la empresa automotriz Tesla, ha afirmado este jueves que el proceso para adquirir la red social Twitter queda “temporalmente suspendido”. Así lo ha indicado el magnate a través de su cuenta en la red social, como respuesta a un informe reciente de la empresa que apunta que alrededor del 5% de los usuarios monetizables de la red social son cuentas falsas o de spam. Las acciones de Twitter se desploman un 11% en la apertura del mercado, aunque llegaron a retroceder más de un 22% en las transacciones previas a la apertura de Wall Street. A pesar de la suspensión el empresario estadounidense ha asegurado, a través también de su cuenta en la red social que “continúa comprometido con la operación”.

“El Acuerdo con Twitter queda suspendido temporalmente a la espera de detalles que respalden el cálculo de que las cuentas falsas/spam representan menos del 5% de los usuarios”, ha asegurado Musk en un tuit. El multimillonario ha asegurado en numerosas ocasiones que, bajo su control, la compañía fundada por Jack Dorsey podría volverse altamente rentable. El empresario llegó a decir que la red social siempre será gratuita para los usuarios ocasionales, pero que podría tener un coste para los usuarios “comerciales” y para los Gobiernos.

No obstante, la presencia de cuentas falsas u operadas por bots representa un problema para poder lograr cifras exactas sobre la capacidad de monetizar la red social y para la venta de publicidad. Este asunto representa un gran problema para la red social desde hace años. De hecho, un estudio de la Universidad de Indiana en 2018 aseguraba que entre el 9% y el 15% de las cuentas presentaban las características de “bots sociales”. En su reporte de transparencia de 2020, la red social aseguró haber intervenido unos 278 millones de cuentas para verificar que fueran operadas por seres humanos y a más de 5 millones de usuarios que infringían sus políticas de uso. Por otra parte, los reportes de spam aumentaron a nivel mundial en un 10% en la primera mitad de 2021, aunque la identificación de cuentas no operadas por humanos tras procesos de autenticación cayó en un 9%.

La revelación de Musk se ha producido días después de que el presidente ejecutivo de Tesla, quien firmó un acuerdo para comprar Twitter por 44.000 millones de dólares, tuiteara que una de sus prioridades sería eliminar los “bots de spam” de la plataforma. La compañía de redes sociales, asimismo, aseguró que tenía 229 millones de usuarios a los que se les sirvió publicidad en el primer trimestre.

Twitter dijo en la presentación que enfrentaba varios riesgos hasta que se cerrara el acuerdo con Musk. El mercado daba por hecho que la compra ocurriría antes de final de este año. Una de las dudas es si los anunciantes estarán dispuestos a invertir en la red social si el fundador de Tesla cambia los criterios de moderación de los contenidos. Musk aseguró hace unos días en un evento del Financial Times que restablecería la cuenta de Twitter del expresidente estadounidense Donald Trump, y calificó la prohibición impuesta a la suya era “moralmente incorrecta”.

La compra de Twitter por Musk parecía ir por buen camino después de que el empresario anunciara el pasado 5 de mayo que había asegurado 7.140 millones de dólares (unos 6.750 millones de euros) de 19 inversores, incluido el cofundador de Oracle, Larry Ellison, Sequoia Capital, Brookfield, Qatar Holding, Vy Capital y Binance, la empresa china de criptomonedas, lo que reducía la presión sobre la fortuna personal de Musk en esta operación. 

La aportación de estos inversores permitiría reestructurar la composición del pago, reduciendo los 12.500 millones de dólares del crédito inicial (con garantía de acciones de Tesla) a solo 6.250 millones. Asimismo, se incrementa hasta 27.250 millones de dólares (desde los 21.000 millones de dólares inicialmente previstos) la financiación aportada por los propios inversores (la gran mayoría por Musk). Musk dijo que continuaba manteniendo conversaciones con los accionista actuales de Twitter, incluido el cofundador y ex CEO de la red social, Jack Dorsey para que participen en su oferta.

Las dudas sobre el desenlace final de la operación, que según dijo día atrás The Wall Street Journal acabaría con la venta de Twitter en tres años si finalmente la compra el multimillonario y la excluye de Bolsa, crecen con el paso de los días y tras las nuevas declaraciones de Musk, quien tiene que pagar 1.000 millones de dólares si abandona la transacción. “Aunque este coste se ve minimizado por el aumento del valor de su participación del 16% en Tesla, valorada en unos 120.000 millones de dólares”, asegura Ben Laidler, estratega de mercados globales de eToro. 

Laidler añade que las acciones de Tesla han reaccionado con cierto alivio, “ante la posibilidad de que Musk tuviera que vender menos participaciones para financiar la compra de Twitter y tuviera más tiempo para centrarse en la gestión del mayor fabricante de vehículos eléctricos del mundo”.