En el primer trimestre la economía guatemalteca parece estar regresando al comportamiento que tenía antes de la pandemia. Es evidente que 2020 y 2021 fueron años totalmente anormales, tanto en la caída económica del primero, como en el crecimiento “extraordinario” del segundo. Por esa razón, no es de extrañar que se esté regresando a niveles de crecimiento económico similares a los que se tenía antes de la pandemia.

Recientemente las calificadoras de riesgo S&P y Fitch Ratings cambiaron la perspectiva de estable a positiva para la economía de Guatemala, lo que significa que estas agencias consideran que el país goza de estabilidad macroeconómica y no existiría riesgo, en el corto plazo, de caer en una crisis de impago de deuda pública. Sin duda, esta es una excelente notica ya que habla bien de nuestra histórica solidez macroeconómica y ayuda a que el costo de colocar bonos del tesoro de Guatemala se reduzca eventualmente.

No obstante lo positivo de esta noticia, desafortunadamente no implica que se estaría incrementando el crecimiento potencial del país. Para que esto suceda, se necesita de mayores niveles inversión y mucho mejores indicadores de competitividad. Las calificaciones de riesgo sin duda ayudan, pero no son determinantes para este propósito.