Información extraída de CABI / Artículo que salió en El Periódico. Pinche Aquí

Fue en 1997, que terminando mi maestría estalla la crisis asiática que golpeo a Sudamérica muy fuerte. El ambiente en Chile, donde residía entonces, cambio muy brusco tras la crisis que se origina tras años de apalancamiento en varios países del sudeste asiático. Ese evento me enseñó lo que aprendíamos en clase: las crisis gemelas, es decir, que una crisis de moneda ocasiona una crisis fiscal casi siempre.

Pero fue la crisis rusa unida a la de Long Term Capital Management de 1998 que me sacude, ya como analista en un banco, los sentimientos académicos. El colapso del hedge fund fundado y administrado por 2 Premios Nobeles, caen estrepitosamente producto del apalancamiento excesivo construido bajo lo que dictaban las ecuaciones probabilísticas normales por las que Merton y Scholes fueron distinguidos con el Nóbel.

No pasaron 2 años para que estallara una nueva crisis financiera en mi vida, esta vez, la burbuja tecnológica del año 2000 estalla, ya como portafolio manager, posición que adopte en octubre de 1999 (5 meses antes del fatídico marzo 2000). La crisis de LTCM de 1998 y el mentor que tuve de mercado me sembraron dudas sobre la aplicabilidad del herramental académico y técnico que enseñan en las universidades, profesores muy inteligentes, pero con poca calle, como se dice coloquialmente. Este rápido reconocimiento permitió capear la crisis accionaria de ese año para los clientes.

Los mercados sufrieron movimientos que bajo la teoría financiera se consideraban imposibles. Cuestionando las fórmulas gaussianas, que son el pilar de la modelación económica y financiera hasta nuestros días. Las valuaciones de empresas llegaron a niveles ridículos mostrando una exuberancia irracional como la calificaron algunos economistas de la época. Al estallar la crisis, mis ojos vieron precios de acciones negativas. Algo que en los libros de texto académicos no existe.

Con éstas 3 crisis en tan sólo 3 años, rápidamente vire hacia otro tipo de autores para empezar a reaprender no desde la teoría sino desde la práctica. Taleb, Shiller, Kiev, Soros, Niederhoffer, Schwager, entre otros; son autores que hasta la fecha sigo regresando a releer 20 años después.

La crisis de la burbuja tecnológica originada en la sobre confianza de las valuaciones en empresas tecnológicas pude aprender que la psicología importa mucho en la economía y en las finanzas. Estalla la corriente de Behavioral Economics liderada por psicólogos de la talla de Dani Kahneman y Richard Thaler. Si bien sus escritos son académicos parten de experimentos psicológicos del ser humano. Mucho más apegados a la realidad y no a teorías, bellas y elegantes, pero que se quiebran en la vida real.

El autor de moda para la que considero la peor crisis de mi vida, Subprime 2008, fue Hyman Mynski y su teoría boom-bust. Si bien algunos días de la crisis covid del 2020, la bolsa tuvo momentos inquietantes con desplomes fuertes, el ajuste de precios fue rápido. Tomo un par de meses para ajustarse y luego empezar a rebotar. El susto duró poco, mientras que la crisis subprime tuvo al menos 3 episodios extremos a lo largo de casi 2 años, iniciando en agosto del 2007 y terminando en marzo del 2009.

Ver desvanecerse como castillo de naipes bancos de inversión y aseguradoras centenarias fue una sensación que todavía no he vuelto a experimentar. El apalancamiento nuevamente aparece como factor común en la subprime, esta vez sobre los bienes raíces y la creencia que nunca caen de valor alimentó esa sobre confianza en los inversionistas y en las instituciones financieras dentro de un marco regulatorio proclive a ello.

La crisis griega de 2012 fue un paseo en el parque la verdad. Talvez porque nuestros lazos con Europa son bajos, Wall Street, prácticamente sufrió una corrección pequeña. Aunque Europa y su sistema bancario tambaleó fuertemente originando lo que se mantiene hasta la fecha en la mayor época de inyección de dinero y represión financiera de la historia. El BCE ha inyectado hasta la fecha el equivalente a 90% del PIB europeo y llevando a las tasas de interes a lo que muchos teóricos y libros de texto consideraban imposible (tasas de interés negativas desde 2014 a la fecha).

Con la crisis covid se vio el precio del petróleo negativo, también imposible según la teoría. El estallido de una crisis de contenedores que sigue hasta la fecha y el regreso de la inflación. Un animal que no habíamos visto en 40 años. Hoy día nuevamente tenemos valuaciones ridículas, inflación galopante ambas causadas por la mayor inyección monetaria de la historia moderna por parte de los Bancos Centrales del Mundo. Sembrando para lo que consideró será la siguiente crisis de mi vida. ¿Cuándo? No lo sé. Mi única certeza es que llegará.