Sin un mandato democrático, los Ortega Murillo “ahora gobiernan Nicaragua como autócratas, no diferentes de la familia Somoza”, dijo en una declaración el presidente Joe Biden.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, calificó este domingo (07.11.2021) de “farsa” las elecciones de Nicaragua en las que Daniel Ortega tiene asegurado su cuarto mandato consecutivo tras encarcelar o impedir la participación de sus principales rivales.

“La elección que el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, orquestaron hoy, fue una elección de pantomima que no fue ni libre ni justa, y ciertamente no democrática”, dijo Biden según una declaración de la Casa Blanca sobre “la farsa de las elecciones de Nicaragua”.

“El encarcelamiento arbitrario de casi 40 figuras de la oposición desde mayo, incluidos siete posibles candidatos presidenciales, y el bloqueo de la participación de los partidos políticos manipularon el resultado mucho antes del día de las elecciones”, añadió el documento estadounidense, que también criticó la detención de periodistas y miembros de la sociedad civil.

“Durante mucho tiempo impopulares y ahora sin un mandato democrático, la familia Ortega y Murillo ahora gobiernan Nicaragua como autócratas, no diferentes de la familia Somoza contra la que Ortega y los sandinistas lucharon hace cuatro décadas”.

El mandatario adelantó que Washington, en coordinación con otros miembros de la comunidad internacional, “usará todas las herramientas diplomáticas y económicas” a su disposición para ayudar al pueblo de Nicaragua y pedir responsabilidades a Ortega, Murillo y aquellos que “facilitan sus abusos”.

Irregularidades y abstención

El pronunciamiento del mandatario estadounidense se produjo poco después que las cerraran en Nicaragua, donde los comicios se desarrollaron en medio de críticas de la oposición y la comunidad internacional. El gobierno nicaragüense insistió durante la jornada en que el proceso se realizó sin contratiempos, mientras las calles y los centros de votación lucían prácticamente vacíos.

La oposición llamó previamente a quedarse en casa y no votar en protesta contra el proceso electoral y la víspera denunció la captura de dirigentes.

El observatorio Urnas Abiertas informó que este domingo se registraron una serie de irregularidades, mientras que la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco indicó altos niveles de abstención.

En un informe sobre las primeras cinco horas de los comicios, Urnas Abiertas identificó “200 hechos de violencia política en los Centros de Votación”, entre estos “la negación del ingreso a fiscales opositores, intimidación de paraestatales y fuerzas de choque sandinistas”, o “trabajadores del Estado obligados a enviar una foto de la boleta con su nombre escrito en el sitio en que se marca la equis”.

La también integrante de Urnas Abiertas, Ligia Gómez, señaló que Ortega violó la Ley Electoral al tratar de influir en el voto ciudadano durante los comicios, e informó de propaganda electoral oficialista en los Centros de Votación, y el uso de automóviles, incluyendo ambulancias, además de personal estatal, para “transportar” a votantes.

El “Paro Electoral”

La coacción o facilidades para el voto se debieron a que los nicaragüenses atendieron el llamado al “paro electoral”, que consistía en no salir a votar, según refirió la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco.

La dirigente de la Unidad Nacional, Marcela Guevara, afirmó que los nicaragüenses, “a través de quedarse en casa, dieron un nuevo mensaje al dictador y a la dictadora”.

Según la también dirigente de la Unidad, Alexa Zamora, la inusual comparecencia de Ortega después del mediodía,  fue “una muestra de desesperación, pero también fue una flagrante violación a la Ley Electoral, porque no puede hacer proselitismo, fue por la necesidad de llamar a las personas, incluso de sus  mismas filas, porque no salían a votar”.