La OMS insistió a China la necesidad de conocer el origen del SARS-CoV-2, por lo que llamó a otorgar mayores datos del inicio de la pandemia.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) insistió en que el mundo necesita conocer el origen del coronavirus SARS-CoV-2, causante de la actual pandemia, y que para ello los científicos necesitan “el espacio” necesario para continuar con sus investigaciones, tras el rechazo de China a que la organización emprenda una segunda fase de sus indagaciones a ese respecto.

“No se trata de hacer política con esto, de culparse unos a otros o de señalar a otros con el dedo, sino de la necesidad que tenemos todos de entender cómo cualquier patógeno puede saltar a la población humana”, dijo el portavoz de la OMS, Tarik Jasarevic.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, pidió la semana pasada a China “que sea transparente y abierta” y que aporte “los datos en bruto sobre los primeros días de la pandemia”, una solicitud que el Gobierno de Beijing se ha tomado muy mal.

China respondió a través de una alta autoridad sanitaria nacional que esa petición era “arrogante” y “carente de sentido común”.

Jasarevic confirmó que la OMS mantiene su posición porque “esto se trata de ciencia” y recordó que tras una primera fase de investigación -en la que un equipo internacional de científicos viajó el pasado febrero a la provincia de Wuhan, donde se cree empezó la pandemia- ahora se necesita recopilar más evidencias que permitan “saber verdaderamente” cuál es el origen del virus.

Para ello, anotó, se necesita que la investigación entre en una nueva fase.

La misión de la OMS que estuvo en Wuhan pidió acceso a los datos en bruto de pacientes registrados en los hospitales de la ciudad con síntomas similares a los de COVID-19 antes de que se registrase el primer caso conocido de la enfermedad, pero China respondió que estos ya habían sido estudiados por sus expertos.

Actualmente, “todas las hipótesis (del origen del virus) están sobre la mesa”, señaló el portavoz.

Esas hipótesis consisten en que el virus pasó al ser humano a través de un animal que actuó como intermediario -presentada como la más probable-, que hubo un contagio directo desde el animal portador del virus o que la transmisión ocurrió a través de carne congelada.

La cuarta y última hipótesis, considerada la menos probable por los expertos que viajaron a China, es la liberación involuntaria del virus por un accidente de laboratorio.

Tedros ha admitido que hubo mucha presión para descartar un incidente de ese tipo y comentó que estos “pueden ocurrir”.

“Los países tienen la responsabilidad de trabajar juntos y con la OMS en un espíritu de cooperación y que de esta manera los científicos tengan la posibilidad de entender el origen del virus y de esta pandemia”, recalcó Jasarevic.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *