Cuando se habla de planeación fiscal, debemos tener en cuenta que esto debe referirse a la forma en que se estructuran las cadenas de valor y no necesariamente al hecho de reducir el impacto impositivo únicamente. Por supuesto que, al optimizar las cadenas de valor, se pueden obtener ahorros en temas de impuestos, los cuales son colaterales de esa nueva estructura.

Por ejemplo, para una empresa que desea abrir operaciones en Guatemala y que se dedicará a la producción de energía eléctrica limpia – mediante recursos renovables -,  la compañía podría optar a calificarse a la Ley de incentivo a la generación de energía renovable. Esa norma permite que las empresas gocen de exención de ISR por 10 años, así como les permite estar exonerados de IVA y DAI sobre los equipos que tendrían que traer al país. Este es un claro ejemplo de planeación fiscal usando las oportunidades que presenta la Ley.

Otra ejemplo de planeación fiscal, podría ser el caso en el que una entidad al revisar sus márgenes de ganancias determine que le conviene utilizar el régimen optativo (7% sobre ingresos brutos) en lugar de las utilidades (25% sobre la ganancia neta). Este tipo de elecciones son permitidas por la normativa actual de ISR y no es ilegal.

En Guatemala este tema está generando controversia, toda vez que el fisco ha comunicado su posición respecto a la elusión y la defraudación tributaria, considerando ambos conceptos como sinónimos.

En el caso de la elusión tributaria, es una figura que no está prohibida por la normativa guatemalteca y busca mediante las medidas establecidas en las normas jurídicas optimizar la posición tributaria respecto de una transacción, como los casos mencionamos anteriormente.

La defraudación tributaria está considerada como delito en el ámbito penal.  En ese sentido, consideramos que en caso de existir situaciones que califiquen en la comisión de ese delito deben iniciarse las investigaciones e iniciar los procesos de descargo para que los contribuyentes presentes sus datos y pruebas; o bien, que en los procesos legales resuelvan su situación, pero esto no debe entenderse que a nivel administrativo deben señalarse los casos sin antes haber analizado a profundidad cada una de las situaciones.

Así pues, cuando se habla del concepto de planeación fiscal, tal y como lo hemos mencionado, se referirá al uso correcto de las figuras contenidas en la norma legal para poder administrar de mejor manera los procesos de negocios y finalmente buscar optimización de las cargas impositivas con base en las normas tributarias vigentes.

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