Artículo publicado por Paulo De León, CABI

Lunes 22 de marzo es una fecha histórica en el mundo financiero. La tasa de corto plazo (3 meses) en EE. UU. amanecía negativa. Algo que pocos pensamos que sucediera tan solo 6 meses antes. Sabemos que las tasas negativas ocurrieron por primera vez en la historia del ser humano hace 5 años en Europa cuando el BCE (Banco Central Europeo) inició la época de represión financiera más fuerte en los anales de la historia económica. 

La represión financiera es un concepto que manejamos los economistas y que para los no conocedores puede sonar fuerte. Se produce represión financiera cuando las políticas monetarias de un país tratan de bajar las tasas de interés manipulando y comprando bonos, y subir la inflación. Esta combinación de costos de endeudamiento bajos y aumento de inflación son para tratar de reducir la carga financiera del endeudamiento fiscal o licuar la deuda. También dicen que lo hacen para estimular la economía, pero Japón nos muestra durante su estancamiento de 3 décadas que las políticas monetarias son -lo que nos dicen los libros de texto- neutrales en el mediano plazo. Es decir, la política monetaria funciona para periodos de tiempo cortos, una vez los agentes saben lo que está haciendo la autoridad monetaria ajustan sus expectativas y las políticas pierden efectividad.

Japón lo hizo en 1989, cuando estalla su burbuja financiera y el Gobierno empieza un periodo que no se ha acabado de aumento de deuda pública e inyección de liquidez para estimular la economía y revertir la deflación instaurada en la mentalidad de las personas. Cuando se encuentra japonizado un país, la tasa de interés no solo pierde su sentido de referencia financiera pero también ocurre la trampa de liquidez, que es la predilección por no tomar deuda sino tener efectivo no importando que tan baja sea la tasa.  Cuando esos periodos de estímulo fiscal y compra de deuda estatal por parte del Banco Central ocurren, la liquidez generada artificialmente se refugia en algunos activos inmuebles o financieros provocando burbujas financieras. 

Europa tras la crisis griega (el país más pequeño de Europa continental) inicia su periodo de japonificación. El ECB inyecta dinero comprando la deuda pública de los Gobiernos a tal punto que en este momento tienen cerca del 80 por ciento del total emitido. Prácticamente estamos en presencia de una monetización total de la deuda pública. Si eso lo hiciera un país en vías de desarrollo seguramente el FMI visitaría el país y lo presionaría por no hacerlo, en Europa lo alentaron. 

Si un comprador universal y con poder ilimitado como el BCE compra los bonos dispara su precio bajando los rendimientos y provocando incluso que la tasa que pagan los bonos griegos fuera menor que los que pagaban los bonos de EE. UU. en la pre pandemia, allá por 2019. 

5 años del experimento más brusco en materia financiera y Europa no crece o lo hace mediocremente, las tasas negativas en estos 5 años han provocado por un lado burbujas en bienes inmuebles (el europeo es menos inversionista en bolsa) pero un castigo al ahorrante que ahora en lugar de recibir intereses por sus ahorros tiene que pagarle al banco por tenerlos. Esta transferencia de riqueza del ahorrante hacia el Estado es la represión antes descrita. 

Con Japón y Europa, japonizados, quedaba ver si EE. UU. seguiría esa senda en la que ya sabemos donde termina: estancamiento permanente, dislocación de los precios, inflación baja, burbujas en activos y altos niveles de desempleo, y poco movimiento en la escala social. El 22 de marzo ha dado sus primeros pasos y son el resultado de una inyección ridícula de dinero por parte de la Fed de noviembre pasado a la fecha, que en parte se fue a comprar la deuda del Tesoro (35 por ciento de la deuda del Gobierno en manos de la Fed). Todavía pueden recular ejerciendo disciplina fiscal, monetaria pero no sin costos. La solución pasa por tirar la economía a recesión nuevamente y hacer reformas pro-eficiencia que mejoren la productividad. Algo que no vemos que entiendan o quieran hacer los burócratas y políticos de turno de la Unión, hoy inmersos en discusiones ideologizadas y sucumbiendo a temas como cancelar a personajes de caricaturas. 

La terrible ilusión que brinda la política monetaria es que puede solucionar problemas reales o de productividad haciendo algo bien sencillo: imprimir dinero. Pero la historia de Japón en 3 décadas nos confirma que no. Hay que arremangarse la camisa y seriamente hacer las reformas profundas necesarias. 

PS: Foto tomado de éste link : https://www.chaganomics.com/2019/08/japanification-of-america.html

Caricatura del China Daily

Artículo que salió en El Periódico: Link.

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