Al inicio del año 2020, existía una alta expectativa, principalmente por el cambio de autoridades de Gobierno.  El presidente, el Dr. Alejandro Giammattei, presentó como parte de su plan económico el impulso de varias actividades de exportación y retomar el rumbo económico del país. Sin embargo, fuimos afectados por la pandemia global del Coronavirus (Covid-19), que ha ocasionado efectos económicos importantes a varios sectores, y a ello hay que sumarle los efectos económicos de las dos tormentas ETA e IOTA.

Luego de la reapertura económica en octubre 2020, el país ha salido adelante, teniendo ya datos positivos en los índices económicos, luego de varios meses con datos en donde caímos hasta un -12%. Según el Banco de Guatemala, para octubre ya se presentó un crecimiento positivo del IMAE del 1.1%. Por lo que ese efecto en “V” esta siendo más rápido de lo esperado, lo cual es muy bueno para el país.

El Fondo Monetario Internacional proyecta que cerraremos con un dato negativo, -2% del Producto Interno Bruto para este 2020, el más bajo de Latinoamérica, y se espera que en el año 2021 el crecimiento sea de un +4% (https://www.imf.org).

Guatemala ha mostrado una capacidad de resiliencia a esta nueva realidad, y hemos observado como las empresas y los guatemaltecos se han indo adaptando a las nuevas tendencias, como: el teletrabajo, el distanciamiento social, el uso de nuevas plataformas para el comercio y nuevas estrategias usando tecnología para continuar con el desarrollo de negocios, todo esto aunado a que el país cuenta con una fuente importante de ingresos por remesas que ayudan al consumo en el país.  Todo combinado ha permitido al país dar pasos hacia adelante en esta etapa compleja.

El año 2021 presenta nuevos retos para el país, siendo uno de ellos la reactivación económica desde el Estado y cómo los proyectos en infraestructura, seguridad, salud y educación pueden ayudar a impulsar el país. Todo esto genera un alta expectativa en función del nuevo presupuesto general de la nación que se apruebe. 

Para los empresarios, será necesario hacer sus proyecciones financieras tomando como base tres modelos de negocios e ir revisando el avance de sus metas y presupuestos. Estas revisiones de forecast, se deben hacer en forma periódica con mas detalle para anticipar cualquier cambio sobre los presupuestos y planes que permitan hacer frente a cualquier situación para este nuevo año.

Así pues, considero que los efectos del Covid-19 serán irreversibles, pero debemos enfocarnos en seguir construyendo a partir de una nueva realidad, nuevos proyectos que permitan continuar con el desarrollo de negocios. Ahora con estas nuevas reglas y adaptándonos a ellas, el clima de negocios será fundamental para que Guatemala pueda alcanzar las metas de crecimiento como país.

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