El martes, el ministro de Finanzas Públicas, Álvaro González Ricci, indicó que iniciaron las audiencias entre la Comisión de Finanzas del Congreso y las autoridades del gobierno para discutir el Presupuesto de la Nación para el 2021.

Para el presupuesto del año siguiente, el Gobierno de Alejandro Giammattei solicitó Q99 mil 700 millones, esto porque se incluirá un apartado para la reactivación económica del país después de la crisis sanitaria provocada por el Covid-19.

Para financiar el presupuesto del próximo año se había dicho que la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), tendría que recaudar Q64 mil millones y el resto sería financiado con préstamos y bonos.

El Ejecutivo ha insistido que el presupuesto para el 2021 tiene un capítulo dedicado a la reactivación económica.

Por lo que, el jefe de la SAT, Marco Livio Díaz, sugirió a los diputados de la Comisión de Finanzas del Congreso revisar y modificar las tasas de los impuestos del cemento y el combustible.

En la reunión con los diputados, Díaz dijo que para elevar la recaudación fiscal se podría aumentar los impuestos del combustible y el cemento, recalcó que el proyecto del presupuesto no plantea alguna propuesta para una reforma tributaria.

Díaz manifestó: “Hay que revisar algunos impuestos en específico. Tenemos la responsabilidad como país de elevar un poco la carga tributaria, posiblemente se necesitaría una reforma tributaria para lograrlo”.

En la reunión, el jefe de la SAT no mencionó cuánto tendría que aumentar los impuestos y tampoco dijo algo si presentarán alguna iniciativa de ley para solicitar el cambio.

Díaz agregó que también se busca modificar las medidas relacionadas al crédito fiscal, ya que, el Ministerio Público (MP) y la SAT han identificado estructuras que venden facturas a algunas empresas para que lo reporten como gasto y así recuperar los fondos a través del crédito fiscal, sin embargo, las empresas que venden esas facturas no pagan impuestos, este cambio evitaría esta situación.

Los diputados de la Comisión de Finanzas, plantearon sus dudas sobre cómo el Ejecutivo busca alcanzar la recaudación en los términos que explicó el jefe de la SAT, asimismo, cuestionaron que se dediquen fondos para la inversión de carreteras sin beneficiar a las familias perjudicadas por la pandemia del Coronavirus.

Ricardo Rodríguez de Central American Business Intelligence (CABI), indica “La propuesta de aumentarle el impuesto al combustible se da en mal momento. Ya el combustible paga un Impuesto sobre la Distribución del Petróleo y sus derivados (IDP) alto, son Q4.70 por galón, pero la pregunta es ¿Cuánto más le querrán subir?”.

Rodríguez, agrega “Si la propuesta se hubiera dado cuando el galón estuvo a Q17, por ejemplo, incrementarle Q1 por galón, el precio hubiera quedado en Q20, tal vez hubiera tenido sentido, ya que, a las personas no les hubiera dolido porque igual el precio estaba bajo. A estas alturas con el precio en Q20 y subiendo, que lo seguro es que en 2021 esté más alto, o al menos igual en Q20-21 el galón, sin embargo, es una idea equivocada.

Por último, Rodríguez menciona “Si el Gobierno quiere elevar la recaudación, no sería más oportuno ¿elevar la base de los que tributamos, que elevar los impuestos a los pocos que ya contribuimos?”.

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